La monitorización del PEVOLCA confirma que las coladas siguen discurriendo por los mismos cauces

05/10/2021

La calidad del aire registra una mejora con respecto a días anteriores, gracias a la influencia del alisio

Sobre el aumento de la sismicidad en Mazo y Fuencaliente, no hay parámetros a día de hoy que indiquen que pueda aparecer un nuevo centro emisor en algún punto del sur de la Isla

Los primeros datos del Catastro cifran un total de 726 edificaciones destruidas por la colada, la mayoría de tipo residencial

El Comité Director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (PEVOLCA), presidido por el consejero responsable del Plan, Julio Pérez, informó hoy que las coladas de lava siguen discurriendo por los mismos cauces hacia el mar.

Según explicó el Director Técnico del Plan, Miguel Ángel Morcuende, la lava que se sitúa por encima de la colada primigenia está circulando bien, es fluida y no parece que se ensanche, por lo que por el momento no se contempla que pueda llegar al Callejón de La Gata, en Los Llanos de Aridane.

Sobre las coladas, la directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, indicó que una de ellas, la que se originó el día 1 al noroeste del cono principal, no muestra actividad. Siguen activos los centros de emisión del cráter principal y los situados en los laterales del cono, y se ha constatado, según el Comité Científico, la construcción de tubos lávicos, que favorecen el drenaje desde el centro emisor principal hasta la costa. Sobre el delta lávico (fajana), señaló que continúa su crecimiento alimentado desde varios puntos, superando las 36 hectáreas.

Blanco también indicó que los datos actuales de la sismicidad, deformidad y geoquímica no apuntan a un final cercano del proceso eruptivo.

Asimismo, el Comité Director analizó los datos de los científicos sobre la sismicidad, concluyendo que, a pesar del aumento registrado en Mazo y Fuencaliente, no hay parámetros a día de hoy que indiquen que pueda aparecer un nuevo centro emisor en algún punto del sur de la Isla.

Morcuende aclaró que el enjambre sísmico está muy centrado en las inmediaciones de los primeros días, por la recolocación del magma, un poco más inclinado hacia el sureste, siendo más sentido en Fuencaliente y Mazo, pero que lo importante es que la profundidad se mantiene entre 10 y 15 kilómetros y no es somera.

En cuanto a la apertura de una zona de fisuras, María José Blanco detalló que no se trata de una fisura eruptiva, sino que se ha constatado emisión de gases que producen algunos depósitos en la observable sobre la superficie de la tierra y en ese entorno la temperatura del suelo es elevada. “Son fisuras que no tienen importancia en el sentido de que no tienen ninguna emisión y están en el entorno del cono actualmente activo”, remarcó.

Además, Blanco hizo hincapié en que, aunque no es posible conocer el volumen de lava del cono ya que no se puede volar sobre él, existen diferentes medidas indirectas para estimar el volumen total de lava expulsado por el volcán, que puede variar dependiendo de la técnica utilizada para esta valoración.

En cuanto a la calidad del aire, se registra una bajada de los parámetros de los días anteriores gracias a la influencia del alisio, aunque en los próximos días va a tener lugar un ligero empeoramiento que puede afectar al aeropuerto. En concreto, según aportó la directora del IGN, durante el día de ayer se han mantenido los valores bajos de SO2, como en días anteriores, en el conjunto de estaciones de la isla salvo picos puntuales en la estación de Los Llanos de baja intensidad y lejanos a los umbrales establecidos en la normativa.

Respecto a las partículas menores de 10 micras (PM10), se registraron valores por debajo de los umbrales diarios en todos los casos, no habiéndose producido superaciones en ninguna de las estaciones.

Morcuende detalló que actualmente en el dispositivo de emergencia trabajan 553 efectivos en el terreno, tras reducirse los efectivos iniciales al retirarse los relacionados con los incendios forestales, y se ha reorganizado el dispositivo con un sistema de turnos.

La superficie afectada por el proceso eruptivo sigue aumentando y asciende ya a unas 420,12 hectáreas, con un perímetro que supera los 36,24 kilómetros y una anchura máxima de 1.250 metros.

Respecto a las infraestructuras afectadas, Morcuende anunció los primeros datos facilitados por el Catastro que reflejan, hasta ayer lunes, un total de 726 edificaciones destruidas. Del total, 605 son de uso residencial, 58 de uso agrícola, 30 industrial, 18 de ocio y hostelería, siete de uso público y ocho no incluidas en las anteriores categorías. Estos datos son diferentes a los aportados por el satélite Copernicus, que reporta 1.154 edificaciones afectadas, 1.046 destruidas y 108 parcialmente dañadas, esto es debido a que no diferencia el tipo de construcción. 

Dictamen diario del Comité Científico

Previamente a la reunión del Comité Director del PEVOLCA se reunió el Comité Científico del Plan en el que sus integrantes expusieron sus conclusiones sobre la evolución del fenómeno eruptivo desde el día de ayer. Este Comité Científico está coordinado por la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias y lo integran representantes del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Instituto Español de Oceanografía (IEO), Universidad de La Laguna y Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Tales conclusiones fueron:

“La erupción fisural continúa mostrando mecanismo estromboliano (esto es, un mecanismo de carácter mixto, con fases de explosividad que producen depósitos piroclásticos y fases efusivas que producen las coladas de lava, de forma simultánea). En volcanología la magnitud de las erupciones volcánicas se mide en la escala del Índice de Explosividad Volcánica (VEI por sus siglas en inglés) con valores entre 0 y 8; en el caso de esta erupción el VEI estimado hasta ahora es 2.

La colada que comenzó el 1 de octubre desde los dos centros más en el NO, separados unos 600 m del cono principal, no muestra actividad. Siguen activos los centros de emisión del cráter principal y los situados en los laterales del cono. No se descarta la aparición de nuevos centros de emisión en el entorno del cono existente. Se ha constatado la construcción de tubos lávicos, que favorecen el drenaje desde el centro emisión principal hasta el mar. Se ha constatado la apertura de una zona de fisuras a unos 100 m al noroeste de los centros ya inactivos con emisión de gases y suelo a alta temperatura.

El delta lávico (fajana) continua su crecimiento alimentado desde varios puntos, superando las 36 Ha. La última medida de la distancia medida del frente de la fajana a la línea de costa es de 540 m. Continúa el penacho marino a lo largo del borde del delta de lava, produciendo nubes de vapor de agua y ácido clorhídrico (HCl), que se concentran en una pequeña área alrededor del contacto. La afección del delta lávico al medio marino constatada en algunos parámetros físico-químicos y acidez en profundidades 0-30 metros, parece afectar únicamente a una lámina de agua de menos de 5 metros y alcanzando una distancia de 200 m desde el frente.

Ha cesado la actividad visible del campo fumarólico en el flanco sureste. La morfología del cono cambia de manera reiterada por los sucesivos procesos de crecimiento y reconfiguración.

El proceso eruptivo puede mostrar episodios de incremento y disminución de la actividad estromboliana, así como pulsos con actividad freatomagmática.

La altura medida hoy de la columna de cenizas y gases es de 4000 m.

En estos momentos la disposición de la nube de cenizas y SO2 es noreste-suroeste desde el foco eruptivo. A partir de mañana (segunda mitad del día), se prevé un giro del viento desde el nordeste a componente este y componente sur, por encima de los 1500 metros, disminuyendo su intensidad. Este cambio distribuirá el penacho hacia el norte y nordeste de La Palma. Por tanto, la distribución esperada de la nube de cenizas, a partir de la segunda mitad del día de mañana, podría afectar a la operatividad del aeropuerto de La Palma y a la vertiente norte de la isla. Se prevé un aumento de la estabilidad atmosférica y el descenso de la altura de la inversión térmica durante los próximos días. Lo anterior, unido al régimen de brisas predominante en zonas bajas de la vertiente oeste de La Palma, serán condiciones meteorológicas desfavorables desde el punto de vista de calidad del aire.

La sismicidad continúa localizándose, principalmente, cercana a la sismicidad de los primeros días, a profundidades entre 10 y 15 km. Se registran, además, terremotos situados a profundidades superiores a 20 kilómetros con un incremento en el valor de sus magnitudes. En las últimas 24 h se han localizado algunas decenas de sismos, el mayor de 3.9 mbLg, sentido con intensidad IV EMS. El incremento constatado en el número de sismos y su magnitud, puede indicar un aumento en la probabilidad de que se produzcan más sismos sentidos, pudiendooriginar pequeños derrumbes en zonas de pendiente. No se observan deformaciones significativas.

Durante el día de ayer, la emisión de dióxido de azufre (SO2) asociado al penacho volcánico (emanaciones visibles) continúa registrando valores altos y acordes al proceso eruptivo, alcanzando valores de 1200 toneladas diarias. La emisión de SO2 acumulada desde el inicio de la erupción ha alcanzado 250000 toneladas. Así mismo, la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2), asociada a los 220 km2 de la dorsal volcánica de Cumbre Vieja (emanaciones no visibles), es de 1600 toneladas diarias.

Durante el día de ayer se han mantenido los valores bajos de SO2, como en días anteriores, en el conjunto de estaciones de la isla salvo picos puntuales en la estación de Los Llanos de baja intensidad y lejanos a los umbrales establecidos en la normativa.

Respecto a las partículas menores de 10 micras (PM10), ayer continuamos midieron valores inferiores en comparación con días anteriores, por debajo de los umbrales diarios en todos los casos, no habiéndose producido superaciones en ninguna de las estaciones.

El penacho marino generado por el encuentro de la lava con el mar no debe subestimarse, pero tampoco debe causar alarma. Se sugiere prestar mucha atención al pronóstico del viento para la monitorización de los posibles cambios de dirección del penacho y actuar en consecuencia. Los servicios de emergencia que trabajen a menos de 1 km del delta deberían usar gafas y máscaras de gas. También se recomienda el lavado de los ojos después de cualquier exposición, ya que los síntomas, a menudo, no se perciben hasta más tarde.

Estos penachos marinos se pueden percibir hasta varios kilómetros de distancia de la fuente, aunque más diluidos. Si el penacho marino llegara a núcleos poblacionales, sería muy beneficioso permanecer en el interior de las viviendas siempre que sea posible y cerrar todas las puertas y ventanas. Creemos que se puede lograr una gestión cuidadosa de la exposición al penacho marino, en lugar de la necesidad de ampliar la zona de exclusión. Aquellas personas con sistemas respiratorios debilitados (por ejemplo, asmáticos), deben prestar mucha atención a los pronósticos del penacho, ya que son más vulnerables a concentraciones más bajas. Para evitar la posible afección de estos hechos a la seguridad de la navegación de embarcaciones científicas que realizan labores científicas en esta área, se recomienda mantener una distancia de al menos 500 m. La navegación con fines científicos se puede realizar a distancias menores, bajo la responsabilidad del armador y el capitán o patrón de la embarcación, siempre y cuando se cuente con el visto bueno de la Dirección Técnica de PEVOLCA y Capitanía Marítima.

Ante los grandes espesores de colada de lava observados en algunos puntos, se pueden producir colapsos de su frente que, en zonas de mayor pendiente, pueden conllevar la formación de grandes fragmentos de colada, que pueden desprenderse del frente de la colada y que de forma repentina alcanzando distancias de varios metros desde el frente de colada, dependiendo de la topografía. También en zonas de gran pendiente, se puede producir pequeños flujos piroclásticos.

Se recomienda un radio de exclusión de 2.5 km en torno a los centros de emisión para minimizar el riesgo de impacto de piroclastos y la exposición a los gases. También se recomienda no aproximarse a las coladas de lava por el riesgo de exponerse a los gases emitidos, posibles desprendimientos y las altas temperaturas. Es posible que algunas detonaciones violentas puedan producir rotura del vidrio de las ventanas, hasta un radio de 5 km desde el cono. Por lo tanto, en caso de intensificación de la actividad explosiva, se recomienda alejarse de las ventanas.

En las zonas afectadas por una intensa caída de cenizas (que se observe una clara deposición sobre el suelo) y más aún si se observa bruma, se recomienda mantenerse en espacios interiores. Al aire libre, se recomienda así mismo el uso de mascarillas FFP2 y de sistemas de protección de ojos. Ante la llegada de cenizas a otras islas, se recomienda en las afectadas, el uso de mascarillas quirúrgicas. Se recomienda la limpieza de azoteas en las que se acumulen espesores de cenizas de varios centímetros. Se insiste en que se sigan de manera precisa el procedimiento de retirada de cenizas indicado por Protección Civil (humedecer ceniza, protección de ojos, llevar mascarilla, proteger la piel,…, véase documentación anexa).

Sigue siendo imperativo el respeto de las zonas de exclusión terrestre y marítima, para mantener la integridad física de las personas.

Se ha reforzado el seguimiento continuo de la actividad y se comunicará cualquier cambio significativo que se observe. Manténganse atentos a la información que proporcionen las correspondientes autoridades de Protección Civil”.