El 1-1-2 participó en un simulacro en el Aeropuerto de Tenerife Norte de accidente aéreo

Intervencion Simulacro tenerife Norte

ŸLa reproducción de un accidente de una aeronave ATR-72 con 44 ocupantes ha supuesto la activación del PLATECA en nivel autonómico

ŸEl ejercicio ha permitido analizar la capacidad de coordinación y respuesta de los organismos e instituciones implicados en el Plan de Autoprotección integrado en el Plan Territorial de Protección Civil

El Aeropuerto de Tenerife Norte, siguiendo el programa de revisión de su Plan Integral de Autoprotección, realizó un simulacro con el objeto de evaluar los procedimientos de actuación y coordinación establecidos en dicho plan, analizar su eficacia, y comprobar el grado de conocimiento e integración de las diferentes instituciones y colectivos implicados, si se diera el caso, en atender a una emergencia aeroportuaria.

El ejercicio, denominado Fokker 2013, simuló el accidente de una aeronave de tipo ATR-72 de la compañía Air Crash, con 40 pasajeros y 4 tripulantes a bordo. En el momento de aterrizar por la cabecera 30, la rotura del tren principal izquierdo provocó que el avión se saliera de la pista y se precipitara por un talud. La caída originó el derrame del combustible y el posterior incendio del motor de la aeronave, que sufrió graves daños en su estructura.

Al encontrarse la aeronave en una zona aneja al aeropuerto el Gobierno de Canarias procedió a activar el Plan Territorial de Protección Civil y Emergencias (PLATECA) por accidente aeronáutico.

El director general de Seguridad y Emergencias, Juan Manuel Santana, al frente de la dirección del Plan activado, destacó la importancia de realizar simulacros de este tipo tanto de manera interna, en el recinto aeroportuario, como fuera del mismo dada el volumen del tráfico aéreo en la zona.

A juicio de Santana los simulacros permiten “mejorar la coordinación entre las instituciones intervinientes, la operatividad de todos ellos y los protocolos; y si tendría que destacar una fortaleza de nuestro sistema público de Seguridad y Emergencias esa sería la coordinación”.

Por su parte el Director de Comunicación de AENA en Canarias, Alberto Martín-Carbajal, puso en valor la utilidad de estos ejercicios ya que refleja “el trabajo en materia de seguridad en los aeropuertos españoles en los que se enfoca su actividad desde dos puntos de vista: la prevención y la capacidad de respuesta ante la ocurrencia de un accidente de este tipo, que pueden minimizar sus efectos”, destacó.

Desarrollo de la simulación

Una vez ocurrido el accidente, el aeropuerto activó su Plan de Autoprotección. La torre de control (TWR) alertó a los bomberos del Servicio de Extinción de Incendios (SEI), facilitando la ubicación y todos los datos del avión siniestrado al Centro de Control Canarias, así como al Centro de Coordinación del Aeropuerto (CEOPS).

Una vez avisado el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad CECOES 1-1-2 y valorada la situación con la dirección del aeropuerto, el Gobierno de Canarias activó el PLATECA por accidente aeronáutico en nivel 2 y pasó a dirigir la gestión de la Emergencia.

Paralelamente, el CEOPS notificó el suceso a la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil y al Centro de Gestión de Red H-24.

Los vehículos del Servicio de Extinción de Incendios (SEI) no pudieron llegar al lugar del siniestro debido a lo abrupto del terreno, por lo que los bomberos del aeropuerto extinguieron el fuego mediante el lanzamiento de extintores y el uso de mangueras. Posteriormente y ya bajo dirección autonómica se incorporaron los bomberos del Consorcio de Tenerife, que actuaron en la excarcelación de víctimas y en la extinción del incendio forestal.

La Dirección del PLATECA desplazó al aeropuerto al Puesto de Mando Avanzado desde el que se coordinaron todos los grupos operativos, se activó el helicóptero del SAR y se organizó el dispositivo sanitario con el Servicio de Urgencias Canario (SUC) y Cruz Roja.

El 1-1-2 Canarias participó en el ejercicio con un vehículo de coordinación y personal de la sala operativa que trabajó en el puesto de mando principal y en el puesto de mando avanzado de la Dirección General, como enlace de las comunicaciones con el centro coordinador.

El Servicio de Urgencias Canario (SUC) como mando sanitario llevó a cabo el triage de los heridos en el lugar del siniestro y se encargó de su traslado a los hospitales de campaña desplegados previamente en el lugar, para prestarles una primera asistencia. A continuación, estableció una noria de evacuación para el traslado de los heridos a los hospitales de referencia. Para ello el SUC desplazó a la zona del ejercicio una veintena de profesionales entre médicos, enfermeros y técnicos sanitarios con una Unidad móvil de catástrofes, dos hospitales móviles, un vehículo de logística, un vehículo de intervención rápida, así como varias ambulancias.

Para proceder a la evacuación, se protegieron las salidas utilizadas por los ocupantes del avión. Una vez evacuados todos, los efectivos entraron para ventilar la aeronave y rescatar a los heridos que permanecían en su interior.

En el simulacro se vieron afectadas 44 personas: 10 fallecidos, 7 heridos muy graves, 12 heridos graves, 5 leves y 10 ilesos.

En la realización de este simulacro participaron alrededor de 100 personas y se involucraron diferentes instituciones y organismos, coordinados por el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad del Gobierno de Canarias, CECOES 1-1-2 y Puesto de Mando Avanzado (PMA), tales como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Policía Científica, Policía Local de La Laguna, agentes de ‘handling’, compañías suministradoras de combustible, Servicio de Urgencias Canario (SUC), helicóptero y Unidad de Tierra del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES), Servicio Aéreo de Rescate (SAR), Cruz Roja, Consorcio de Bomberos de Tenerife, además de todo el personal aeroportuario implicado en una emergencia de este tipo.

Plan de Autoprotección

Todos los aeropuertos que componen la red de Aena cuentan con un Plan Integral de Autoprotección, destinado a minimizar las consecuencias que podrían derivarse de un accidente aéreo, tanto en la zona de movimientos del aeropuerto como en el ámbito de sobrevuelo de las aeronaves durante las operaciones de aterrizaje y despegue que se realizan diariamente. Sus objetivos son garantizar, por un lado, la protección de las vidas humanas y los bienes que pudieran verse afectados por un incidente de ese tipo y, por otro, la continuidad o restablecimiento de la operatividad aeroportuaria.